sábado, 9 de marzo de 2019

Reflexiones de una madre

Son las tres de la mañana y estoy con mi bebé que todavía pasó más tiempo adentro de la panza que afuera.
Acá, dando la teta en la oscuridad, con el silencio de la noche encima.
Sólo escucho cómo respira y los ruiditos que hace al tomar la leche.
Perdí la cuenta de cuántas veces me desperté ya, a veces pienso en que ni siquiera tiene sentido acostarme si me voy a levantar en menos de una hora.
Me quedo un poco dormida mientras toma y de pronto un movimiento o un quejido me trae de vuelta a la realidad. Pienso si seré la única despierta a esta hora, leyendo los mensajes que no pude contestar en todo el día, y mirando noticias de Facebook que ni siquiera me interesan tanto.
A veces me alivia pensar que allá-afuera-bajo-la-luna-gris, ahora, en esta misma ciudad, incluso en esta misma manzana, hay otra madre reciente dando la teta en la oscuridad.
Me gusta pensar que no soy la única, que esta situación también está siendo atravesada por una, por dos, por tres, por cinco, por diez, por incontables mujeres.
Y me encuentro con un sentimiento extrañamente reconfortante.
Hay algo que me hermana con ellas, algo que compartimos aún sin conocernos. Creo que ese sabernos menos solas es tranquilizador.
La maternidad me iguala, me hace compañera de emociones, angustias y alegrías con otras mujeres madres con las que quizás no tendría otras cosas en común.
Porque en el día a día, o mejor dicho en la noche a noche, es fácil perder el rumbo y pensar que nos espera una vida de sentirnos agotadas, incómodas, cansadas, pegajosas y poderosas.
Tengo que recordarme que "hoy no es siempre" y que cuando quiera darme cuenta, esta bebita que tengo en brazos va a ser una nena que no necesite de mi ayuda para trepar a un juego en la plaza.
O mucho peor, que no va a querer que la acompañe a alguna fiesta.
Mientras tanto, sigo despertándome por las noches sin saber (ni intentar adivinar ya) cuando llegará el día en que duerma de corrido.
Me propongo vivir el hoy, paso a paso, con la certeza de que -aunque me equivoque- lo estoy haciendo bien.

Maternar

0 comentarios:

Publicar un comentario