Frase para padres #1

Las joyas más preciosas que jamás tendrás alrededor de tu cuello son los brazos de tu bebé.

Frase para padres #2

El único vínculo irrompible en la tierra es el de una madre y su bebe.

Frase para padres #3

El amor a primera vista es el que tienes por tu bebé. Caes tan fuerte que no te puedes levantar de nuevo.

Frase para padres #4

Cada bebé recién nacido es un tipo diferente de flor y todos juntos hacen de este mundo un jardín hermoso.

Frase para padres #5

No supe cuánto amor puede contener mi corazón hasta que alguien me llamó mamá.

jueves, 5 de septiembre de 2019

Un día bajé a mi hija y ya nunca la volvía a cargar

Preparen el pañuelo... Un texto sobre maternidad titulado "Un día bajé a mi hija y ya nunca la volvía a cargar" escrito por la autora Candice Curry y adaptado por Ana Acosta Rodríguez

Un día bajé a mi hija y ya nunca la volvía a cargar

Reflexión : Un día bajé a mi hija y ya nunca la volvía a cargar

La cargué cuando se había lastimado. La cargué cuando estaba emocionada. La cargué cuando estaba cansada. La cargué cuando aún era demasiado pequeña para ver lo que yo podía ver.

Y de pronto un día la bajé y ya no la volví a cargar.

Un día, sin darme cuenta... ella se hizo grande. Demasiado grande para caber en mis brazos. Demasiado grande para colgarse de mis piernas. Demasiado grande para descansar en mi pecho.

Un día la bajé y ya no la volví a cargar.

Un día, sin darme cuenta ella se hizo fuerte. Lo suficientemente fuerte para seguir adelante aunque estuviera cansada; lo suficientemente fuerte para calmar su propio dolor. Lo suficientemente fuerte para enfrentar sus más profundos miedos.

Un día la bajé y ya no la volví a cargar.

Un día sin darme cuenta, ella ya podía ver lo que yo podía ver y más: ella podía ver la belleza del mundo, ella podía ver a aquellos que la sociedad ignora, ello podía ver soluciones donde otros veían problemas.

Un día la bajé y ya no la volví a cargar, sin saber que ese día sería el último.

Más sin embargo, aunque físicamente ya no la cargue siempre estaré ahí para aplacar sus miedos, para ser escuchada cuando lo necesite, para recibir un aplauso por sus logros, para recibir consejo en tiempos de dudas o simplemente para abrazar sin necesidad de palabra alguna.

Pero ya nunca descansará en el borde de mi cadera o se quedará dormida con sus pequeñas piernitas colgando de mí. Ya nunca necesitará mi ayuda para ver por encima de la gente. Ya nunca será pequeña para caber entre mis brazos. Ya nunca levantará sus brazos para que yo la cargue.

UN DÍA BAJÉ A MI HIJA Y YA NUNCA LA VOLVÍ A CARGAR. A disfrutar que el tiempo vuela.

El mejor amigo de mi padre

Una historia fuerte sobre el abuso que puede herir la sensibilidad de los lectores, pero es un claro ejemplo del cuidado que debemos de tener con nuestros niños.

El mejor amigo de mi padre

Historias : El mejor amigo de mi padre

¡Hola! Mi nombre es Giselle
Mis padres me dieron mucho amor,
Fueron unos buenos padres los recuerdo aun con cariño, a pesar de que cada fin de semana
Se reunían en casa con muchos amigos,
Festejaban lo que fuera, mi hermanita Lau de 5 años y yo de 8 años ya sabíamos que nos tocaba dormir en la pieza de arriba, pues se llenaría de invitados, todos adultos, las únicas nenitas éramos Lau y yo, un día de tantas fiestas el mejor de los amigos de casa, subió hasta donde nosotras aprovechando la fiesta, la música, el bullicio,muy fuerte que en casa había, yo al verlo en la puerta de mi cuarto no me espante pues lo conocía muy bien, papi siempre lo traía a comer, sólo que me empujo hacia el cuarto y cerró la puerta yo tenía sólo 8 años no me pude defender, mi hermanita dormía ya, a un lado de la cama.......ese día abuso de mi, el mejor amigo de la familia, aquel que mi padre veía como un hermano, me dijo que no dijera nada, que nadie me creería, pues todos lo querían mucho en casa, lloré mucho esa noche,no pude dormir del dolor que ese hombre me causó, era más el dolor moral,
No entendía nada, mi edad no me ayudaba,
Al día siguiente, mami se levantó ya muy tarde, y subió a mi pieza para que bajaramos a comer algo, no le dije nada, ni ella tampoco notó mi tristeza ni mis ojitos hinchados, comí muy poquito, no tenía nada de apetito, así pasaron unos días
Hasta el otro fin de semana, otra fiesta seguía.
Ese día me encerré en mi cuarto y no abrí cuando tocaban, pues sabía que el señor me dañaría de nuevo, se molesto mucho pero no hizo nada, no quiso llamar la atención.
Un día lo llevo papi a comer, se sentó a un lado mío y me acaricio frente a mis padres, me dijo en voz alta "como te estas poniendo de linda".
Mi padre inocente exclamó "¡si mi niña ya está creciendo bella como su madre!"
Yo como pude me zafé y salí al patio a jugar.
No quería ni verlo cerca de mi,ni cerca de mi hermanita, así pasaron 4 años como pude yo me encondía, me encerraba, aprendí a cuidarme yo sola,las fiestas aun seguían,
Nunca por la mente de mis padres paso que algún invitado nos pudiera dañar, aun cuando ya una señorita era yo, "el amigo" aun insistía, pero yo me escondía,me encerraba yo y también a mi hermanita.
Ahora que soy más grande mis padres ya no viven, murieron en un accidente, "el amigo"ya no me buscó, pues yo ya no era una niña, sabía que podía hablar, hoy tengo 25 años y mi hermanita 22, apenas terminé mis estudios nos cambiamos de ciudad, nunca me atreví a tener novio, mi hermanita está a punto de casarse, yo le huyó a los hombres, ella me dice que no me entiende,que me busque a alguien porque no quiere dejarme sola, pero no aún no estoy preparada para dejar que alguien me toque, nunca le conté a nadie,
Esta mi triste historia, cuiden a sus hijos y no confíen en nadie.