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domingo, 16 de abril de 2023

Gracias queridos padres

Un hermoso texto que encontramos en Facebook y queremos compartirlo con ustedes en nuestro blog Mi-Bebé.

Se titula "Gracias queridos padres" y es un texto sobre la gratitud hacia quienes siempre nos cuidaron, fue escrito de manera anónima.

Si te gustó este texto de educación emocional, no olvides compartir en tus redes sociales y seguirnos en las nuestras para ver más.

Gracias queridos padres

Gracias queridos padres

Mientras tú creías que yo no estaba mirando, yo vi que pusiste con un imán mi dibujo al refrigerador, por eso de inmediato quise hacer otro.

Le diste de comer a un gatito sin hogar, entonces entendí que a los animales hay que tratarlos con amor y respeto.

Preparaste mi pastel favorito especialmente para mí, así me di cuenta que los pequeños detalles tienen mucho sentimiento.

Fuiste a visitar a tu amigo enfermo, y entonces entendí que las personas deben cuidarse mutuamente.

No niegas la ayuda a los necesitados, y comprendí que si tienes tiempo y dinero, hay que ayudar a aquellos que no lo tienen.

Tratas con mucho cuidado nuestra casa y a todos los que vivimos aquí, y entendí que cada persona debe cuidar lo que tiene y lo que quiere.

Incluso cuando te sientes mal, continúas cumpliendo con tus obligaciones, y me di cuenta de lo que significa la responsabilidad.

A veces no pudiste contener las lágrimas, y entendí que en la vida hay tristeza y dolor, y llorar es normal. Nunca dejas de cuidar de mí.

Mientras tú creías que yo no estaba mirando, aprendía de ti la vida. Tomé tu ejemplo y traté de ser como tú.

En lo más profundo de mi alma está un pequeño adulto que se decía a sí mismo:  Queridos padres GRACIAS por todo lo que he visto, mientras creían que yo no estaba mirando. 

Cada uno de nosotros (padres, abuelos, tías, tíos, maestros, amigos) influye en la vida de un niño. Y lo que importa es saber de qué modo llegaremos hoy a la vida de alguna persona.

Vivamos sencillamente.

Amemos generosamente.

Cuidemos seriamente.

Hablemos amablemente.

domingo, 28 de agosto de 2022

Lo importante es que sea sanito

Un hermoso texto que encontramos en Facebook y queremos compartirlo con ustedes en nuestro blog Mi-Bebé.

Se titula "Lo importante es que sea sanito" y es un texto sobre una típica frase que se dice durante el embarazo y que deja afuera a millones de bebés. El texto fue escrito de manera anónima y se volvió viral en las redes sociales..

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Lo importante es que sea sanito

Lo importante es que sea sanito

"𝐋𝐨 𝐢𝐦𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞𝐚 𝐬𝐚𝐧𝐢𝐭𝐨."

No.

Hace unos días una madre con su bebé en brazos expresaba  esta frase que tantas veces escuché: "Lo importante es que sea sanito". Y me quedé pensando... cómo tantas veces. 

No, no es eso lo más importante. Lo importante es que sea amado, deseado, que lo espere un hogar lleno de risas y paciencia, que sea respetado, que sea libre, que no se vulneren sus derechos, que se le dedique tiempo, que se le brinde cariño..

Porque sino, ¿qué queda para quienes no "salieron sanitos"? ¿Acaso no cumplieron con lo "importante"? ¿Y qué si no es sanito?

No, no soñábamos esto, controles con médicos, terapias diarias, luchas constantes con las obras sociales....con el sistema...

Pero supimos descubrir que lo relevante va por otro lado, aún cuando la salud no sea el punto fuerte...

"Lo importante es que sea sanito." 

No.

Lo importante es educar desde el amor a una personita fuerte y buena.

Lo importante es esforzarnos por dejarle un mundo donde la gente ya no diga estas frases hechas. Un mundo donde se contemple la posibilidad de que te puede tocar a vos, y que eso no te aterre, porque la sociedad ya haya cambiado...

"Lo importante es que sea sanito." 

No.

Lo importante es que sea feliz!!! 

Con vos, con él, con ella, con todos...

Autor : Anónimo

Fuente : Facebook

miércoles, 16 de febrero de 2022

Siempre seré tu MAMÁ

Un hermoso texto que encontramos en Facebook y queremos compartirlo con ustedes en nuestro blog Mi-Bebé.

Se titula "Siempre seré tu MAMÁ" y es un texto sobre la maternidad y el rol de madre que nunca termina, el texto fue escrito de manera anónima.

Si te gustó, no olvides compartir en tus redes sociales y seguirnos en las nuestras para ver más. Además, te invitamos a leer el post "El mejor regalo para mi hija", que también trata sobre la maternidad y seguro te encantará.

Siempre seré tu MAMÁ

Texto de maternidad : Siempre seré tu MAMÁ!

Cuando ya no escuches ni te importe lo que digo, seguiré siendo tu mamá... Cuando dices que soy exagerada, sigo siendo tu mamá... 

Cuando respondes, te quejas y discutes, sigo siendo tu mamá... Cuando te imaginas que sabes más que yo, sigo siendo tu mamá... Cuando te vas y te llevas un pedazo de mi corazón contigo, sigo siendo tu mamá... 

Y te seguiré amando tanto como el primer día que te tuve en mis brazos, porque sigo siendo tu mamá... Y oraré por ti y me aseguraré de que tus alas sean lo suficientemente fuertes para volar.  Siempre querré lo mejor para ti y sacrificaré mis planes por los tuyos porque, sigo siendo tu mamá... 

Siempre tendré espacio para ti y un abrazo para darte la bienvenida.  Sigo siendo tu mamá... Y hasta mi último aliento, seguiré llevando tu amor conmigo.  Y agradeceré a Dios todos los días por el privilegio y la alegría de ser llamada TU MAMÁ. 

Por siempre y para siempre te amo con mi vida. ¡¡¡Dios te bendiga!!! No te prometo que estaré el resto de tu vida, pero si estaré por el resto de la mía y mientras tenga el privilegio de estar, siempre contarás conmigo porque siempre seré TU MAMÁ.

"Creditos a quien corresponda."

miércoles, 19 de enero de 2022

Ser madre duele

El segundo domingo de mayo, en varias partes del mundo, se celebra el día de la madre. Sin importar si en tu país se está festejando hoy o se conmemora otro día, este texto y reflexión es absolutamente hermoso para todas las madres del planeta y lo queremos compartir aquí, en nuestro blog de maternidad MI BEBÉ.

Feliz día a todas las madres del mundo, porque de todas formas, el día de la madre debería ser los 365 días del año.

Les dejamos este texto anónimo llamado "Ser madre duele" con un dibujo artístico hermoso, de una madre desnuda con su bebé en brazos, entre flores y lágrimas, que representa tanto el dolor como el orgullo y la belleza de ser mamá.

No sabemos quién escribió esta reflexión, ni quién pintó el cuadro, pero si alguien sabe, puede comentar debajo.

Ahora sí, les deseamos un hermoso día, madres, y las invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales para ver más artículos y actualizaciones de nuestro querido y amado blog.

Ser madre duele


Reflexión : Ser madre duele

La gestación duele.
El parto, duele.
Amamantar, duele.
Ver a tu hijo llorando, duele.
No dormir bien, duele.
Servir a todos y ser la última, duele.
No bañarte tranquilamente, duele.
Tener un día muy difícil y sin descanso, duele.
No arreglarte las uñas y el cabello como antes, duele.
No tener tiempo para ti, duele.

MAMÁ necesita ayuda no que la critiquen, necesita cariño y no de golpes, ella cuida a todos pero también necesita ser cuidada.

La maternidad no es tan tierna como parece ser, la maternidad es hermosa, si, pero es muy difícil.
Lo que si es hermoso es el amor que una madre siente por su hijo, ese amor es capaz de soportar todo!!
NADIE NACE SIENDO MADRE, UNA SE CONVIERTE EN MADRE.

domingo, 26 de diciembre de 2021

Un hombre perdió a su hijo de 3 años y escribió 10 reglas que todos los padres deben seguir

Un hombre perdió a su hijo de 3 años y escribió 10 reglas que todos los padres deben seguir, no se pierdan este post maravilloso y emocionante y no olviden seguirlo y compartir en sus redes sociales.

Un hombre perdió a su hijo de 3 años y escribió 10 reglas que todos los padres deben seguir

Un hombre perdió a su hijo de 3 años y escribió 10 reglas que todos los padres deben seguir

Todo el amor y los besos de tu hijo nunca serán «demasiado».

Siempre tienes tiempo. Detén lo que estás haciendo, aunque sea por un minuto. Nada es tan importante que no pueda esperar.

Toma tantas fotos y películas como puedas, porque algún día esto será todo lo que tendrás.

No gastes dinero, gasta tiempo. ¿Crees que importa lo que gastas? ¡No importa! Lo que importa es lo que haces. Salta en un salto, camina, nada en el mar, construye un campamento, diviértete. Eso es todo lo que quieren. No recuerdo nada que compré para mi hijo, solo lo que hice.

Canten juntos. Mis recuerdos más felices con mi hijo son de él sobre mis hombros o en el auto, y nosotros cantando nuestras canciones favoritas. Los recuerdos se crean con música.

Disfruta de las pequeñas cosas. Estar juntos por la noche, dormir, leer cuentos, cenar juntos, pereza dominical. Disfruta de los pequeños momentos. Son lo que más extraño. No dejes que pasen desapercibidos.

Siempre dale un beso de despedida a tus seres queridos. Y si te olvidas, vuelve y bésalas de nuevo. Nunca se sabe cuándo será la última vez que tengas esa oportunidad.

Haz divertidas las cosas aburridas. Sé tonto, cuenta chistes, ríe, sonríe y diviértete juntos. Serán tareas aburridas, solo si las haces de esa manera. La vida es demasiado corta para no divertirse.

Lleva un diario. Escribe todo lo que hace tu pequeño. Las cosas divertidas que dicen, las cosas lindas que hacen. Solo hicimos estas cosas después de que Hughie se fue. Queríamos recordar todo. Ahora lo hacemos por Hettie, y lo tendremos todo por escrito cuando seamos mayores.

Si tienes a tu hijo contigo, dale un beso de buenas noches. Desayuna con él, llévalo a la escuela, a la universidad, mira cómo se casan. ¡Eres bendecido! ¡Nunca olvides eso!

martes, 21 de diciembre de 2021

Convertirse en madre

Convertirse en madre

A veces es muy duro convertirse en madre.

Sí... vale la pena.

Sí... es la experiencia más poderosa que puede llegar a vivir una mujer.

Sí... nada te marca tanto como el momento en que sostienes por primera vez en brazos a tu hijo que acaba de salir de ti,  y te mira a los ojos como diciendo "te conozco".

Pero es duro a veces es duro...

Y no sólo se trata de la falta de sueño, de las secuelas del parto, de los cuidados que un recién nacido, ni siquiera del cóctel de hormonas que te deja turuleta hasta varias semanas después.

Tampoco la falta de experiencia y la incertidumbre acerca de si lo estás haciendo bien o mal, ni las propias dudas y comentarios de familiares que lo saben todo, pero que no hacen mas que disparar tu propia inseguridad.

Es bastante más que eso.

Es la ruptura total y repentina con tu propia identidad, con aquello que hasta el momento de parir te había definido como persona: tus proyectos, tus ambiciones, tu trabajo, tus amigos, tu cuerpo, y todo aquello que llamabas tuyo. 

Es mirarte al espejo mientras tu criaturita está prendada a tu pecho, y no reconocerte a ti misma.

¿En qué momento te convertiste en esta mujer cansada que no tiene un minuto ni para

darse una ducha?

¿Quién es ella?

¿Quién eres ahora?

Sigues siendo tú, sólo que una versión más grande de ti misma.

Pero al principio no te reconoces.

Al principio no te encuentras.

No hay nada que logre vincular esta nueva vida tuya de cambios de pañal, amamantar a deshoras y canciones de cuna, con aquella otra vida que parece tan remota, aquella en la que ibas y venías a tu antojo, disponías de tu tiempo y te pertenecías.

Porque, claro, todo tu ser es ahora para otro.

Y ese otro se está alimentando de ti, no sólo de tu leche, sino también de tus caricias, de tus canciones, de tus palabras, de tus abrazos.

Y el tiempo pasa, y llegará el momento en el que, sin darte cuenta casi, las tomas se acorten y las horas de sueño nocturno se alarguen. Tu bebé aprenderá a sostener la cabeza, luego a darse la vuelta, luego a gatear y eventualmente a caminar. El día menos pensado te regalará una sonrisa y pensarás que todo el esfuerzo ha sido poco. 

Un día te dirá mamá.

Lo verás correr en el parque, subirse solo al tobogán, jugar con otros niños, garabatear las primeras letras que te mostrará orgulloso. Y por nada del mundo querrás cambiarte por esa otra que eras, y que tan poco sabía acerca del amor.

-Autora: Vivian Watson -

El poder del instinto de Madre Osa

 ¿Cuál es el animal más peligroso del bosque? Una madre osa protegiendo a sus pequeñuelos; no existe criatura más feroz ni peligrosa. Sabe lo que debe hacer para tenerlos a salvo; y son su primera preocupación. Punto. Pero también sabe qué enseñarles para que cuando llegue el momento, sepan vivir independientes sin ella.

Criar hijos en general, e hijas en particular, o sanar la relación con nuestra madre y aprender a cuidar de nosotras mismas, nos hace necesario recuperar nuestro conocimiento instintivo, esas partes de nuestra biología que la cultura ha ido eliminando sistemáticamente a lo largo de miles de años. Esta energía está simbolizada por la Madre Osa en muchas culturas tradicionales.

La única manera de criar a una hija sana y orgullosa de sí misma, o sanar la relación con nuestra madre, es entrar en el territorio de la Osa. La única manera de llegar a ser la madre que siempre deseaste tener es entrar en el territorio de la Osa. Para oír nuestra sabiduría maternal y dejarla circular por nosotras a fin de que nos guíe en la tarea de ser madre, propia o de otra persona, necesitamos volvernos feroces y receptivas al mismo tiempo. Si estás criando una hija, debes estar dispuesta a abrirte a ese lugar interior donde encuentras la voluntad para sacrificar tu vida, o la de otra persona, o sacrificar cualquier otra cosa por tu hija. Y, paradójicamente, esto también significa saber en qué momento renunciar al sacrificio por su bien y por el tuyo. Del mismo modo, si quieres sanar tu relación con tu madre, has de aprender cuándo cuidar de ti misma y cuándo cuidar de otros.

Todas nacemos con algo de la energía de la Madre Osa. Los procesos que llevan al nacimiento de un bebé (gestación, labor del parto, parto y período posparto) están configurados para saturarnos de las hormonas y las emociones que necesitamos para acceder a esta energía. Pero actualmente hay poquísimas madres osas realmente feroces custodiando a sus pequeñuelos. ¿Adónde se ha ido esa energía Madre Osa de las madres humanas, y cómo podemos recuperarla cada una de nosotras? Durante muchísimo tiempo la cultura ha despreciado, desatendido o degradado nuestros instintos femeninos, por lo que la mayoría de las mujeres nos sentimos bastante ambivalentes respecto a lo que sabemos en lo profundo de nuestro interior. No hablamos mucho de esto porque no queremos parecer tontas, incultas o poco científicas. Y, lógicamente, también deseamos que todo el mundo nos quiera, entre ellos nuestras hijas, nuestro marido, nuestros amigos o nuestro amante.

¿Dónde está la Madre Osa? ¿Cómo es que ese instinto tan potente se ha enterrado o deformado? ¿Cuál es su expresión total y natural? ¿Cómo puede cada una de nosotras recordarla y aplicarla como es necesario a "nuestra" vida? No me entiendas mal. El instinto biológico inconsciente y el instinto biológico que la conciencia y la elección afinan y afilan son dos cosas distintas. Recordar nuestra sabiduría instintiva no significa negar nuestro intelecto ni los aportes de la ciencia. Significa usar nuestro intelecto junto con nuestra sabiduría instintiva o natural.

Abrirte al poder de tu instinto de Madre Osa te abrirá a intensidades de sentimientos que ni siquiera sabías que poseías y al amor más enternecedor que te puedas imaginar. Al comienzo del último capitulo de mi primer libro, Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer, escribí: "En nuestro cuerpo llevamos no sólo nuestro propio dolor, sino también, aunque sin saberlo, el de nuestras madres y abuelas". Cuando escribía este libro he sentido con más fuerza que nunca la verdad de esta afirmación. Espero que tú también la sientas, porque cuando lo hagas descubrirás muy pronto que ese lugar de sentimiento es la puerta por la que debes pasar si quieres crear una vida verdaderamente dichosa, creativa y plena para ti y para tus hijas.

El poder del instinto de Madre Osa

sábado, 14 de agosto de 2021

Reflexión de una madre: ¡No lo estás haciendo bien, lo estás haciendo genial!

 Así me siento yo muchas veces en mi día a día: Con la mochila cargada de agotamiento y culpa:⁣


Por ponerte la televisión cuando me prometí que no te la pondría antes de los dos años.⁣

Por terminar el día y pensar que debería haber jugado más tiempo contigo.⁣

Por perder la paciencia diciendo: “¿Y ahora queeeeeeeeé pasa?” Cuando en realidad lo único que te pasa es que necesitas de mí para regularte.⁣

Por sentirme bien cuando tengo un rato para mi misma y querer más (y más).⁣

Por olvidarme de la revisión médica.⁣

Por sentirme perdida muchas veces y no saber qué necesitas en todo momento. Se supone que las madres “entendemos a nuestros hijos” pero a veces...no se qué te pasa.⁣

Cuando veo a otros niños/as de tu edad haciendo cosas que yo aún no te he enseñado.⁣ Y me pregunto “¿Lo estaré haciendo bien?”

Por no hacer platos tan elaborados y bonitos como los que veo a través de redes.⁣

Por no tener los juguetes de moda tan preciosos y caros que alegran cualquier fotografía.⁣

Por llevarte a la escuela en breves y no poder explicarte ni anticiparte cómo y cuándo será el cambio.⁣

Por cada “NO” que te digo. Me duelen tanto...aún cuando me repito a mi misma que “Los niños necesitan límites.” ¡A la m***** la psicología!⁣

En definitiva, por no ser la madre perfecta que alguien como tú se merece.⁣

Y aún así, soy tu todo:⁣

A la primera a quien llamas cada mañana y a la última que buscas antes de dormir.⁣

Yo soy en quien te refugias cuando llegamos a un sitio nuevo y a quien pides la mano cuando hay un escalón más alto de lo normal.⁣

Es conmigo con quién tienes miradas de complicidad y códigos que nadie más entiende.⁣

Y es en ese momento cuando me quito la mochila, y decido volar destino al paraíso de la autocompasión en el que encuentro siempre la misma respuesta:

”¡No lo estás haciendo bien, lo estás haciendo genial!”

Reflexión de una madre: ¡No lo estás haciendo bien, lo estás haciendo genial!

La importancia de la figura del padre

La figura del padre es determinante.

Desde el punto de vista arquetípico astrológico el padre es el Sol.
En este texto y reflexión que encontramos en Facebook, hablamos de la importancia de la figura del padre y compartimos una imagen de padre e hijo que te encantará.

La importancia de la figura del padre

La importancia de la figura del padre

El padre es nuestra conexión más inmediata con el mundo real, lo material, lo práctico, lo que podemos tocar. papá es acción, determinación, voluntad, poder y reconocimiento. Por eso, cuando tenemos problemas para reconocer nuestro valor o nos cuesta empoderarnos para asumir las riendas de nuestra vida hacia el éxito, es hora de “reconciliarnos con papá”. Papá es el ancestro que rige nuestra relación con la profesión, los estudios, el rumbo que tomemos, nuestras acciones.

También rige los órganos del lado derecho de nuestro cuerpo y el hemisferio izquierdo encargado de la lógica y el aprendizaje formal. Si notas que alguna de estas áreas de tu vida está estancada conversa con tu padre, esté vivo o no, lo hayas conocido o apenas lo recuerdes, lo tengas en frente o a kilómetros de distancia, deja que tu alma converse con la suya. Repasa tu relación, la historia que los unió y déjate envolver por ese misterio inexplicable según el cual una partícula ínfima de ese hombre se convirtió en lo que eres ahora.

Pudo haber sido cualquier otro, pero resultó ser él y esa coincidencia perfecta de tiempo/espacio te dio la vida. Agradece esa bendición y atrévete a romper patrones.

Nuestro padre no es nuestra pareja, ni nuestro hijo, ni nuestro depósito de culpas. Es sólo un hombre con sus circunstancias. Recibe a papá en tu corazón, siente su presencia protectora y avanza con paso firme porque no estás solo.

El mejor regalo para mi hija

Un texto titulado "El mejor regalo para mi hija". Un texto para cuando crezcas cuando y te hagas mayor. 

El mejor regalo para mi hija

El mejor regalo para mi hija

A mi hija...

Cuando crezcas, cuando te hagas mayor, cuando la vida me aleje de ti y ya no pueda cuidarte, escucha una cosa que te voy a decir: Si te gusta una blusa, te la pones y si te gusta una falda te la vuelves a poner. Si te quieres cortar el cabello, te lo cortas y si te gusta maquillarte, te maquillas. Si te gusta una canción la escuchas y si te gusta bailarla, la bailas. Que nunca venga nadie a decirte como vivir tu propia vida.

Este es el mejor regalo para ti, hija mía; porque ser madre no significa solo cambiar pañales, calentar biberones o pelearte con los purés. Ese solo es el comienzo, el momento en el que una madre se da cuenta de que es capaz de hacer cualquier cosa por un mundo al que ha dado la vida. Ese mundo es ese hijo en el que hay millones de ilusiones…

Ser madre significa cambiar tu vida, tu tiempo y tu forma de pensar por tus hijos. Significa dar todo tu corazón y entregar tus fuerzas cada día para sacar a tus hijos adelante y enseñarles a vivir.
Lo que una madre hace por sus hijos
A una madre le duele más que a nadie decir NO a sus hijos, retarles, medir sus fuerzas, verles caer, abandonar sus sueños o desaprovechar sus capacidades… Pero conoce la importancia de los límites y pretende que sus hijos los aprendan.

Una madre no puede vivir por sus hijos pero sí procura compartir lo máximo con ellos. Por eso, una madre intenta cada día coser unas alas enormes y ligeras que permitan a sus hijos volar muy muy alto.

Si pudiera darle tres cosas a mi hija serían: la capacidad de amarse y darse siempre autoestima, la fuerza para perseguir sus sueños y la capacidad para comprender que para ser feliz sólo debe aprobarse a sí misma.

Las necesidades afectivas de los niños

 -Mi amor, quieres fideos o puré?

-Quiero upa

Y dejé el agua hirviendo sola, y corrí a aupar a mi cachorro.

Y en ese diálogo, y en ese instante, descubrí, cuan errados estamos a veces los adultos.
Cuantas veces subestimamos las necesidades afectivas de nuestros hijos y no las categorizamos como necesidades básicas primarias.
Cuántas veces damos prioridad y nos preocupamos por si comió lo correcto, si durmió bien, si se bañó, si se abrigó, y no nos preguntamos si le faltó un abrazo, una caricia, un "te quiero".

Claro que preocuparse por todo eso son muestras de cariño, pero ese mensaje llega explícitamente a nuestros hijos?

Hay veces que creemos ser muy afectivos, cariñosos y demostrativos, pero, realmente lo somos lo suficiente?

Las necesidades afectivas son tan (o aún más) importantes que las alimenticias, las de descanso, de movimiento y de higiene.

Los niños necesitan sentirse amados, valorados y cuidados desde edades muy tempranas. Y en nuestro afán por protegerlos tanto y que no les falte nada medible, tangible, a veces ignoramos, minimizamos, postergamos o incluso sin saberlo, delegamos en otros, la satisfacción de sus necesidades de contención y cariño.

Los padres y madres solemos ser las figuras de referencia de nuestros hijos. Formarán su propio autoconcepto a partir de lo que crean que significan para nosotros. Y de ahí su autoestima y autoconfianza. Asumirán un lugar en el mundo y se enfrentarán a la vida, con eso, a partir de eso.

Entonces hoy...
  • Lo miraste a los ojos al hablarle?
  • Conectaste?
  • Le hablaste con dulzura?
  • Escuchaste con atención lo que tenía para contarte?
  • Validaste sus emociones?
  • Le diste los suficientes besos y abrazos?
  • Le dijiste cuánto lo quieres?
  • Te aseguraste que supiera cuánto significa para ti?
  • Le agradeciste por existir?
Qué nunca falte el amor y su expresión.
No importa cuán grandes ni cuán pequeños sean tus hijos, siempre les gustará sentirse amados.

Al final... casi no comió.
Pero se durmió con el corazón contento.

Fuente: Facebook

Las necesidades afectivas de los niños

Lo que pensaba antes de tener hijos

Un texto sobre la maternidad de autoría desconocida que encontramos en Internet, una reflexión hermosa que titulamos como "Lo que pensaba antes de tener hijos" y que acompañamos con este hermoso dibujo de Aldo Tonelli. Si te sentiste identificada, no olvides compartir en tus redes sociales.

Lo que pensaba antes de tener hijos

Lo que pensaba antes de tener hijos

Antes de tener hijos mis hijos se iban a llamar Santiago, Daniela y Tadeo.
Pobre, pensaba que iba a tener tres hijos, ¡tres!.

También pensaba que jamás iba a engancharme con una película infantil y una tarde terminé llorando a cántaros con Toy Story 3.

Cuántas cosas imaginamos antes de tenerlos, cuántas de esas cosas se hacen realidad? Antes de tener hijos pensaba que me iba a costar tener hijos y después me sorprendí de lo rápido que fue, aunque no me amigué con la idea hasta un tiempo después.

Estaba convencida de que durante el embarazo iba a engordar nueve kilos, según el famoso "kilo por mes", pero terminé con 14 kilos arriba sin poder creer el número estrafalario que anunciaba la balanza.

Creía que ser mamá no podía ser tan difícil según lo que me contaban las otras mamás, pero el día que llegamos a casa sentí el miedo más irracional que jamás había sentido y entendí que muchas de esas otras mamás no me estaban diciendo la verdad.

También creía que mal dormida, mi humor iba a vivir malhumorado, hasta que un domingo me hizo reír a las 6:50 am y supe que era capaz de sonreír al alba, aunque casi no hubiera dormido. Y en domingo!

Pensaba que mis hijos no iban a ver tele hasta los 2 años hasta que me di cuenta de que, si la prendía, podía bañarme, peinarme y vestirme, todo de un tirón y ni lo dudé.

Pensaba que a los tres meses ya lo iba a pasar a su cuarto y era el mes 8 y todavía seguía durmiendo al lado mío. Antes de tener hijos jamás se me iba a caer un hijo de la cama y un día sucedió, en una milésima de segundo que me di vuelta, y volví a sentir ese miedo irracional del día que entramos en casa y empezaba, formalmente, mi nueva vida.

Estaba segura de que no iba a escucharlo cuando se despertara de noche "porque duermo como un tronco", y cuando se lo dije a la puericultora, me miró, sonrió con un dejo de pena y me acarició la cabeza. Ella sabía que sí iba a escucharlo. Y tenía razón. Algo se activa adentro de una que hace que el sueño mute y que seas capaz de descansar, aún con un ojo abierto, una oreja parada o un brazo a 90 grados.

Estaba segura de que a los pocos meses iba a querer volver a sentarme con el teclado y escribir notas, pero después me di cuenta de que no me daba la cabeza, como si las neuronas estuvieran dormidas. Antes de tener hijos pensaba que no iba a hacer falta levantar la voz, hasta que un día me encontré pegando un grito en plena calle; antes de tener hijos veía problemas donde no los había pero después me di cuenta de que ésos, en realidad, no eran problemas.

Antes de tener hijos pensaba que, cuando los tuviera, mi vida iba a cambiar para siempre, y esto fue en lo único que no me equivoqué. Hubo un segundo en que mi vida cambió para siempre, ese segundo en que empecé a querer a otra persona, muchísimo más que a mi propia vida.

Cómo ser madre con tres hijos

 "Cómo ser madre de tres hijos" (y no morir en el intento), un texto de humor desopilante que las madres disfrutarán... Tiene mucho de cierto. Si te hizo reír o si tienes amigas madres, no olvides compartir en tus redes sociales.

Texto de humor : Cómo ser madre con tres hijos

Texto de humor : Cómo ser madre con tres hijos

Soy madre, tengo 3 HIJOS...

Fui al médico porque tengo pérdida de memoria y dificultad para concentrarme. El doctor me dice que tengo que dormir 8 horas de 24.
Me duele la espalda. El ortopedista dice que tengo que hacer actividad física regular y pilates 2-3 veces a la semana.
La maestra de mi hijo mayor dice que el niño necesita que la vigile mientras hace sus deberes. El hijo más joven también tiene una maestra, y también tiene tareas, trabajos, maquetas y ferias culturales, presentaciones semanales en la escuela y los dos siguen haciendo deportes (ellos esperan ansiosamente que yo los vea, sentada en las gradas)
El alergólogo de mi hijo menor dice que el niño necesita que cocine en cada comida comida fresca sin ningún ingrediente de los 30 para los que tiene alergia. Que tengo que comprar todo fresco, cocinar en casa, pelar más y desempaquetar menos. Eso lleva el doble de tiempo, nown? Mi esposo y mi hijo mayor dicen que la comida del pequeño es malo y que no pueden comer, así que tengo que cocinar otra cosa.
Los especialistas en educación y los psicólogos dicen que hay que pasar 30 minutos diarios con cada niño para un desarrollo armonioso.
El pediatra dijo que los dos deben tomar sol y pasar diariamente una hora en el parque al aire libre y que eso le hace bien al cerebro.
Las facturas mensuales dicen que tengo que trabajar todo el tiempo.
El especialista en educación y desarrollo dice que lo mejor es dejar a los niños explorar cuando juegan y que pueden ensuciarse, incluso cuando esto significa lavar ropa todos los días.
El especialista en terapia de pareja dice que los dos cónyuges deben salir a una cita romántica o pasar un tiempo juntos 1-2 veces por semana. La ciencia dice que el sexo es la vida es que las parejas armoniosos lo practican 2 a 3 veces a la semana
Las mujeres de carrera exitosa dicen que una mujer debe invertir en su carrera, estar actualizada y hacer cursos y también reservar un tiempo para cuidar de su propio aspecto, que se tiene que cuidar.
El psicólogo dice que necesito tiempo para mí.
Así que ahora busco un experto en brujería que me muestre cómo hace todo en 24 horas.

La dicha de tener una persona ASÍ

 Que dichosas y afortunadas las que tienen una persona así a su lado, y las apoyan incondicionalmente en todo momento, me llena de alegría ver que existen hombres así, muchas bendiciones a todas y todos...

La dicha de tener una persona ASÍ

Tengo 29 años y tres hijos. Mi esposa los llevo en su vientre y los parió como toda una profesional. Esto es lo que le diría a mi yo del pasado, sin hijos, de 24 años acerca de cómo ser una buena pareja en la etapa de “convertirse en padres”:

1. Tu pareja cargó a tu bebé en su panza por 9 meses. Así que tú cargas a tu bebé por 9 meses en cada oportunidad que tengas. No solo le ayudas a tu pareja a recuperarse mejor sino que vas creando lazos con tu bebé de formas inimaginables.

2. Tu pareja está amamantando y -aunque esta experiencia es plena y hermosa- es exhaustiva. Así que tú cambia TODOS los pañales que puedas. Superarás rápidamente cualquier aversión y prevendrás desequilibrios y resentimientos en la relación. De hecho, cuando todas las amigas de tu pareja se quejen de sus esposos ausentes y poco cooperativos, tu pareja estará presumiéndote.

3. Hazle un café descafeinado todas las mañanas, incluso si se le enfría u olvida tomarlo, principalmente por que se queda dormida, mientras tú trabajas o llevas los niños a la escuela. Ella estuvo despierta toda la noche alimentando al bebé, así que ayúdala a iniciar el día de una manera que se sienta motivada.

4. Dile que es hermosa y ayúdala a darse cuenta de esto en los momentos en que es muy auto crítica o ha perdido la esperanza con la imagen de su cuerpo. Recuérdale los momentos en que ha logrado metas propuestas en el pasado, recuérdale que es una SÚPER mujer.
Ella literalmente movió todos sus órganos internos y subió 20 kilogramos para darte al hij@ que será un regalo para toda la vida. Apóyala a dejar de lado la imagen, a permanecer positiva e ir un día a la vez.

5. Acepta la circunstancias. Las hormonas son poderosas durante y después del embarazo. Quizá no será ella misma todos los días Y dirá cosas que normalmente no diría si no se sintiera tan cansada.
Recuerda que tu trabajo es ser su fuerza durante toda esta etapa, así que trabaja en ti para que mantengas la perspectiva cuando ella dice cosas que realmente no siente. Lo “normal” regresará algún día pronto, y quieres que ella esta agradecida contigo por sostenerla cuando ella no podía. Así no habrá resentimientos ni decepciones por haber convertido sus emociones circunstanciales en un problema.

La culpa de ser madre

Un hermoso post para reflexionar que encontramos en las redes sociales y queremos compartirlo con todas las madres del mundo: La culpa de ser madre.

La culpa de ser madre

La culpa de ser madre

La culpa.... esa amiga nueva que llegó cuando me convertí en mamá 

"Mientras dormías, te di un beso en la frente y respiré cansada.
Te acaricié el pelo y te olí, como hacen los animales con sus cachorritos.
En ese segundo, me volvió el alma al cuerpo.
Recuperé la calma, y así, con la cabeza más cuerda, me arrepentí.
De ese grito, de esa cara de enojada.
De tantas cosas que te había dicho durante el día.
Mientras dormías, me reencontré con la culpa,
esa vieja enemiga que tanto conozco y no puedo, todavía, eliminar de mi vida.
Cerré los ojos y respiré profundo.

Me reproché haber perdido, una vez más, la paciencia tan rápido.
Porque en ese instante, mientras dormías,
tu berrinche no parecía tan grave,
ni tu demanda tan incomprensible.

Con la luz semi apagada y tus ojos cerrados,
fue tan fácil ver lo chiquito y frágil que eres,
y lo mucho que me necesitas.

Rogué al universo despertarme distinta.
Deseé convertirme en una mejor mamá para ti
Más amable, más paciente.
Y en ese instante, mientras dormías, decidí empezar conmigo.

Me abracé y me hablé con cariño.
«No lo estás haciendo tan mal», me dije.
Y me acordé.
No todo habían sido gritos y retos.
Durante el día también te había dicho que te quería, más de una vez.
Te había abrazado y consolado después de esa gran caída.
Me había sentado en el piso a jugar.
Había tenido paciencia y me había reído.
No siempre, pero sí muchas veces.

Te di otro beso en la frente y respiré, un poco menos cansada.
«Te quiero, siempre», dije en voz baja.
Y esa noche, mientras dormías, me fui de tu cuarto con ganas de volverlo a intentar".

Autor: Belén Lopez Medus

Un día bajé a mi hija y ya nunca la volvía a cargar

Preparen el pañuelo... Un texto sobre maternidad titulado "Un día bajé a mi hija y ya nunca la volvía a cargar" escrito por la autora Candice Curry y adaptado por Ana Acosta Rodríguez

Un día bajé a mi hija y ya nunca la volvía a cargar

Reflexión : Un día bajé a mi hija y ya nunca la volvía a cargar

La cargué cuando se había lastimado. La cargué cuando estaba emocionada. La cargué cuando estaba cansada. La cargué cuando aún era demasiado pequeña para ver lo que yo podía ver.

Y de pronto un día la bajé y ya no la volví a cargar.

Un día, sin darme cuenta... ella se hizo grande. Demasiado grande para caber en mis brazos. Demasiado grande para colgarse de mis piernas. Demasiado grande para descansar en mi pecho.

Un día la bajé y ya no la volví a cargar.

Un día, sin darme cuenta ella se hizo fuerte. Lo suficientemente fuerte para seguir adelante aunque estuviera cansada; lo suficientemente fuerte para calmar su propio dolor. Lo suficientemente fuerte para enfrentar sus más profundos miedos.

Un día la bajé y ya no la volví a cargar.

Un día sin darme cuenta, ella ya podía ver lo que yo podía ver y más: ella podía ver la belleza del mundo, ella podía ver a aquellos que la sociedad ignora, ello podía ver soluciones donde otros veían problemas.

Un día la bajé y ya no la volví a cargar, sin saber que ese día sería el último.

Más sin embargo, aunque físicamente ya no la cargue siempre estaré ahí para aplacar sus miedos, para ser escuchada cuando lo necesite, para recibir un aplauso por sus logros, para recibir consejo en tiempos de dudas o simplemente para abrazar sin necesidad de palabra alguna.

Pero ya nunca descansará en el borde de mi cadera o se quedará dormida con sus pequeñas piernitas colgando de mí. Ya nunca necesitará mi ayuda para ver por encima de la gente. Ya nunca será pequeña para caber entre mis brazos. Ya nunca levantará sus brazos para que yo la cargue.

UN DÍA BAJÉ A MI HIJA Y YA NUNCA LA VOLVÍ A CARGAR. A disfrutar que el tiempo vuela.