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martes, 28 de enero de 2025

Carta a mi bebé en el cielo

La maternidad es un viaje lleno de amor, aprendizajes y, en ocasiones, desafíos que nos llevan a explorar emociones profundas. Entre esos desafíos, uno de los más difíciles de enfrentar es la pérdida de un ser querido, especialmente cuando se trata de un hijo. A veces, las palabras no alcanzan para expresar el dolor, la nostalgia y el amor que permanece vivo en el corazón. Este post es un tributo a ese amor eterno, a esas preguntas que quedan en el aire y a la conexión que trasciende lo físico.

Si estás pasando por un momento similar o conoces a alguien que lo esté viviendo, este texto es para ti. Y si te encuentras en la difícil tarea de explicar la muerte a los más pequeños, te invito a leer nuestro post de Cómo explicar la muerte a los niños, donde encontrarás herramientas y consejos para abordar este tema con sensibilidad y amor.

Porque, aunque el duelo es un camino personal, no estamos solos. Y aunque el cielo nos separe de quienes amamos, siempre habrá un hilo invisible que nos mantendrá unidos. 

Carta a mi bebé en el cielo

Carta a mi bebé en el cielo

Si pudiera ir atrás en el tiempo te diría tantas cosas que jamás pude, te abrazaría tan fuerte como fuese posible y te diría con los ojos cuando te quiero y lo importante que fuiste (eres) en mi vida. Me encantaría darte toda mi energía para que pudieras salir de la lucha a la que te enfrentaste y que no pudiste vencer. Sé que lo intentaste para no dejarme aquí sin ti, sé cuanto te aferraste a la vida, te rogaría que lo hubieras hecho más aún, pero es egoísta.

Si hubiera sabido que la vida que venía no se ponía mal sino mejor, te habría dado parte del tiempo que me han asignado para que siguieras robando sonrisas, y viviendo con esa magia tan propia de ti. Si hubiera podido pedir un deseo, habría deseado que no te fueras, que te quedaras y estuvieras conmigo, físicamente.

Si tan solo pudiera enviarte una carta al cielo, te escribiría todo lo que me enseñaste con tu ausencia corporal, te contaría de mi vida, aunque sé que estás al tanto de ella, y por eso más te preguntaría de la tuya: ¿Cómo es allá? ¿Estás feliz? ¿Me extrañas tanto como yo a ti?. También mandaría saludos a los que te acompañan y te diría que, por favor, le digas a aquel que hizo que te fueras, que no me quite a nadie más.

Me encantaría preguntarte tantas cosas, ¿Estoy haciendo bien las cosas? ¿Me sigues aceptando como soy? ¿Estarías orgulloso de mí? ¿Sonreirías cuando te cuente mis tonterías? ¿Qué me aconsejarías cuando te cuente mis problemas? ¿Estarías feliz de saber que he logrado muchas cosas que soñaba de niña?

Son demasiadas preguntas que jamás tendrán una respuesta, al menos no una tangible. Porque sé que he cambiado, que muchas veces he hecho cosas de las que seguro no estarías orgulloso, han sido muchos años de errores terribles.

Todos los días ruego para soñar contigo y que al menos ahí puedas decirme si estoy haciendo todo bien, me gusta que aparezcas cuando más necesito un consejo, porque siempre estás en mi mente. Aunque suene cursi siempre te llevo conmigo de miles de maneras, pero mi parte favorita del día es caminar sola y conversar contigo, aunque no me respondas.

Gracias por estar. Porque aunque pasen los años, te sigo sintiendo tan fuerte como ayer. Mi ejercicio del día es recordar con detalles todo lo que pasamos juntos porque no quiero olvidar nada, me da miedo que llegue el momento en el que de alguna manera empiece a olvidar cosas. Gracias porque sé que estás, aunque físicamente te hayas ido. Tuviste la oportunidad de irte y aún así sigues tan presente como antes.

En mi pecho guardo todo el amor del mundo, el amor mas fuerte lo guardo para ti mi niño en el cielo, guardo tus fotos como lo mas sagrado. Yo pude sentirte tocarte y hasta besarte. El momento mas intimo de mi vida fue contigo hijo adorado. Tu hermoso nombre representa lo que eres en mi vida, toda la fuerza que me diste con tu pequeño gran corazón, el mundo no era suficiente escenario para ti. Estas mucho mejor en el cielo, pero algún día tus hermanas y yo volveremos a reunirnos allá arriba si nos das un lugar en tu templo de inmenso amor.

En donde quiera que estés, se que estás feliz como lo hiciste acá hasta el ultimo minuto, cuando cerraste esos hermosos ojitos tiernos y esa sonrisa en tu rostro de ángel son las imágenes que guardo en mi memoria, sólo espérame que algún día llegaré para bailar y comer chocolates contigo.

domingo, 12 de marzo de 2023

Carta de una madre a su suegra que ya no está

Harta de que mi suegra malcriara a mis hijos, por fin me decidí y le escribí lo que nunca le dije. Esta es la carta de una madre a su suegra que ya no está.

Carta de una madre a su suegra que ya no está

Carta de una madre a su suegra

Siempre te robaste mi encanto, les dabas todo lo que querían. Desde una segunda porción de postre hasta dinero para el camión de helados, jamás les dijiste no cuando te pedían algo.

Siempre me esforcé en mostrarte aprecio y respeto mientras intentaba que no convirtieras a mis hijos en malcriados egoístas que no sabían esperar un turno o compartir porque siempre cumplías sus deseos apenas abrían la boca.

Los mecías aún después de que ya estaban dormidos, no entendías que necesitaba que aprendieran a dormirse solos. Al primer ruido corrías a verlos, ¿cómo podrían aprender a calmarse solos?

Y las tardes contigo, ¡las amaban! Preparabas la comida favorita de cada uno, y siempre les tenías un caramelo o un premio especial sorpresa. Creí que ellos deberían amarte por lo que eras, no asociarte a los dulces o regalos; pero nunca escuchabas cuando intentaba decírtelo.

Se supone que las abuelas son para malcriar a los nietos y luego mandarlos a casa, pero tú eras posesiva.

¡Hasta que un día te fuiste!

Tuve que explicarles que su abuela había muerto. Se suponía que estarías con ellos en los momentos especiales, pero te fuiste demasiado pronto y ellos no estaban listos para decirte adiós.

Tu cocina, los regalos y dulces. Tu presencia. Durante estos años que pasé intentando que no los malcriaras jamás pensé en cuánto los amabas. "Tu amor de abuela no conocía límites". Recordabas todos los detalles, tu corazón derramaba amor y tus brazos fueron incansables.

Estaba tan equivocada al percibir tu generosidad.

Mis hijos, ahora adolescentes te extrañan profundamente, no a tus dulces o regalos, te extrañan a ti. Extrañan correr a recibirte en la puerta, extrañan verte como la más grande admiradora en las gradas, extrañan hablar contigo y escuchar tus palabras de amor, sabiduría y ánimo.

Si pudiera hablar contigo una última vez, te diría que un momento precioso me roba el corazón cada vez que los veo alcanzar sus metas, y cuando me sorprendo con sus talentos o triunfos, pienso en ti. 

¡Y que deseo que estuvieras con ellos de vuelta!

Regresa y ámalos como nadie en el mundo los ama, después de mí. Recompénsalos por sus más pequeños logros con tus dulces y regalos. Prepara sus comidas favoritas y llévalos a donde quieran ir. Tan solo porque los amas.

Regresa y ve cuánto han crecido, se han convertido en en jóvenes de bien. Conmuévete conmigo mientras vemos cómo la familia, los amigos, el tiempo y el amor los moldearon en tan hermosos seres humanos.

Y cuanto más deseo que regreses, más me doy cuenta que jamás te has ido.

Ahora entiendo y sé que los amaste con todo tu ser. Sé que ser su abuela te dio alegría y felicidad. Claro que no puedes regresar, pero tu amor siempre permanecerá; un amor que los cimentó y protegió de manera inimaginable. Tu amor por ellos es parte de lo que son y de lo que serán.

Por cada premio y regalo, por cada vez que los meciste demasiado, los consolaste o dejaste quedar despiertos hasta tarde, por esto yo siempre te estaré agradecida y desearé: ¡¡Un millón de veces que pudieras hacerlo de nuevo!! 

¡¡¡GRACIAS, ABUELA!!!  

"Te amo y admiro". 

miércoles, 19 de enero de 2022

Carta a un padre ausente

Mira papá como crecí sin vos. Mira como me cuida mi mamá... Mira papá ya se hablar un montón de cosas, ya se contar hasta el número tres hasta se las vocales! Mi mamá me enseñó. Ya voy al jardín

Sabías Papá ? Aveces no duermo de noche, Mi mamá se desvela a mi lado. Mientras usted duerme tranquilo sin ninguna preocupación por mi. Sabías papá? Mi mamá se dejó de comprar lo mínimo para poder vestirme alimentarme y compararme algún juguete, porque claro usted no puede ya tiene sus gastos y ya tiene su vida.
Sabes papá? Cuando sea grande prometo proteger a mi mamá de gente como usted y darle todo el amor paciencia y cariño que ella me da estando sola!
Papá lo único lindo que usted hizo por mi, fue darme la madre que tengo, es luchadora y cada día hace hasta lo imposible para hacerme feliz... Gracias a Dios no te necesitamos aunque me hubiese gustado mucho que partícipes en mi vida. Pero mamá me dijo que no este triste porque en algún momento de mi vida, vas a recapacitar y vas a querer saber como me fue en tu ausencia. Y quiero que sepas que a pesar de que aveces pasemos malos momentos mamá siempre busca la manera de salir adelante y hacerme feliz... Y eso es lo que importa que a pesar de todo y de que ella me tuvo de chiquita, todos los días madura más y le busca al lado malo, lo bueno por mi.
Espero que estés bien porque a pesar de todo no te guardamos rencor. Es más espero que seas feliz decidiendo que yo no sea parte de tus proyectos y de tu vida.Y si en algún momento se te ocurre pensar en mi, no te preocupes me dejaste en buenas manos... Tengo una Mamá y una familia que me quiere mucho nos apoyan y me dan mucho amor.

Carta a un padre ausente

sábado, 14 de agosto de 2021

Cuando sea grande quiero ser como mi madre

Esta carta pública hacia una madre de parte de su hija se volvió viral y tiene su razón de ser, realmente llega a tocarnos el corazón con estas palabras tan sentidas en esta carta que se titula "Cuando sea grande quiero ser como mi madre".

Cuando sea grande quiero ser como mi madre

Cuando sea grande quiero ser como mi madre

Mi madre y yo hemos tenido una conexión muy seria durante toda mi vida. Es muy raro que encuentre personas que me entiendan y entiendan mis pasiones a nivel tan alto, pero esta mujer a la que llamo mamá, sí. Tenemos nuestras propias palabras divertidas, nuestros propios dichos divertidos, apodos y canciones. Incluso tenemos la misma peca sobre nuestro labio en el mismo lugar. Hay algo sobre mi madre que creo que veo, y nadie más lo hace. Es especial.

Ella me describió como su pequeña amiga, cuando yo era una bebé. Yo era su primogénita y fui con ella a todas partes. Mi padre viajó la mayor parte de mi infancia por negocios, así que mientras él se fue, mi madre y yo éramos inseparables. Nunca en mi infancia me sentí asfixiada o ahogada por ella. Me dejó explorar mi creatividad, vestirme (sandalias de gelatina con calcetines en invierno) y ser mi propia persona. Tenía y aún tiene este sentido innato del intelecto clásico, social y parental con el que creo que acaba de nacer. Ella nunca luchó por la perfección, todavía no es la perfección total, pero para mí es su propio tipo de perfección. Para mí, mi madre representa la verdadera belleza, el alma y el amor.

Mi madre y yo también hemos tenido viajes similares. Si bien hay algunas diferencias clave, ambas reconocemos que hemos luchado, hemos superado, hemos ganado y hemos perdido. A lo largo de estas victorias y derrotas, ambas podemos prestar un oído, una voz, un consejo.

Mi mamá es una de mis mejores amigas. Ella nunca trató de ser mi mejor amiga, simplemente se convirtió en ella. Hay algo muy atractivo en alguien que no lo intenta, te hace querer saberlo. Sé mucho sobre mi madre, pero no todo. No le quito información, y ella no me saca información. Compartimos. Simplemente funciona mejor de esa manera.

Existe este estigma sobre "convertirse en sus padres". Las personas tienden a igualar el envejecimiento, los defectos particulares, las líneas de la papada, las opciones de vida personal o los rasgos de personalidad con ser como tu mamá o tu papá. No creo necesariamente que sea algo malo, a menos que realmente hayan hecho algo malo. (Entonces, lo entiendo).

Cuando le preguntas a un niño pequeño qué quieren ser cuando crezcan, algunos dicen "Quiero ser como mi mamá" o "Quiero ser como mi papá". Aunque parece simple, y es la elección obvia de un niño de 5 años que tiene una buena relación con sus padres, creo que es bastante admirable. Cuando te conviertes en padre, haces a esta pequeña persona. Esta pequeña persona depende de ti para alimentarse, para su comodidad, para su orientación y dirección. Si haces un buen trabajo, si aceptas completamente tu nuevo rol como padre, entonces has hecho tu trabajo. Estas pequeñas personas te admiran, quieren ser como tú. ¿Qué puede ser mejor que eso?

No recuerdo exactamente lo que dije que quería ser cuando fuera mayor, pero imagino que probablemente dije algo parecido a una actriz, un cantante o un maestro. (Esas fueron, y en parte todavía son mis mayores aspiraciones). Tal vez dije "como mi mami" pero honestamente no lo recuerdo.

Nuestra relación no ha sido sol y arco iris todo el tiempo. Puedo admitir que a veces tiendo a enojarme con ella porque siempre está ahí para mí, y eso no está bien. Hemos gritado, llorado y reído, e incluso dado el trato silencioso. Puede ser una montaña rusa de emociones, pero estoy agradecida de que ella siempre haya estado allí en ese viaje conmigo. Particularmente, nuestro viaje favorito de mi infancia: el viaje en taza de té en Disney World.

Ahora proclamo que quiero ser como mi madre cuando sea grande. Hay muchas otras cosas que quiero ser también, pero ser como mi madre probablemente esté en la parte superior de mi lista, y aquí está el por qué:

Mi madre da más de lo que recibe. Ella ha dado su vida a mi padre, mi hermano y yo. Ella nos ha dado todo de ella. Ella nos ha hecho quienes somos hoy, y está muy orgullosa. (¡Gracias mamá!)

Mi mamá nos deja ser. Ella nos deja hacer lo que queremos, cómo queremos, con una guía constante. Ella ha estado allí, lo ha hecho.

Mi mamá es humana. Comete errores y admite y reconoce sus errores. Ella es honesta.

Mi mamá se merece el mundo pero no espera. Ella SIEMPRE me dice que nunca espere nada de nadie ni de ninguna parte. Las personas no son capaces de cumplir con sus propias expectativas personales, entonces, ¿por qué asignarle tanta importancia?

Mi madre reconoce la verdadera belleza desde el interior. Conoce una cara bonita cuando la ve, pero está muy agradecida con las mentes hermosas, los espíritus vivaces y los corazones genuinos.

Quiero ser mi mamá, no porque ella es mi mamá. Quiero ser mi madre por quién es ella. A menudo pienso que si no conociera a mi madre como madre, y solo como ella, si me sentiría de la misma manera. ¿La admiraría si fuera su amiga, su colega o conocida?

Si. Me gustaría. Así es como sé la verdadera validez de la presencia de mi madre. Sería una persona completamente diferente si no fuera por ella. Probablemente ni siquiera me gustaría tanto beber batidos de vainilla! –Creemos que me gustan tanto como a mí, porque ella los ansiaba mucho mientras estaba embarazada de mí.

Escribo esto porque reconozco el significado de un poderoso modelo a seguir. No estoy escribiendo esto solo para decirles a todos lo increíble que es mi madre madre (aunque lo haga). Quiero que la gente explore sus pensamientos, sus sentimientos y cómo se sienten acerca de los demás. Está bien no querer ser como tus padres, y no digo que todos deberían hacerlo. Mi madre es esa persona en particular que quiero emular, y por eso estoy eternamente agradecida. No me siento responsable de ser una copia de ella, porque somos personas diferentes. Solo espero poder difundir la misma cantidad de alegría, belleza, compasión y comodidad que ella tiene, aún y siempre lo hará.

Te quiero, mamá.

Para el papá de mi hijo

Una carta abierta de una madre soltera para el papá de su hijo que se volvió viral y quisimos compartirla en nuestro blog.

Para el papá de mi hijo

Para el papá de mi hijo

Cuando te fuiste pensaste que era la mejor decisión de tu vida, que dejabas todo lo malo atrás y te embarcabas en una nueva aventura.
Espero así haya sido, que todo te haya salido como lo pensaste.
Mientras tú salías de nuestras vidas, de la de tu hijo y la mía , pase muchas noches en vela, llorando y pidiendo a Dios que volvieras.
Sólo miraba a mi hijo y decía: “Dios dame fuerzas, por que no podré sola”, día a día pensaba cúal había sido mi error para alejarte de nosotros.
El tiempo ha pasado y el dolor terminó, hoy entiendo que sí, tomaste la mejor decisión, pero no para ti, si no para nosotros , comprendí que no merecemos a alguien como tú a nuestro lado, por que tu no sabes el significado de la palabra “Familia”.
Mientras tú estás con alguien más , nosotros nos tenemos la una a la otra en las buenas y en las malas,
y cada día nos embarcamos en una nueva aventura, así como hemos llorado también hemos reído.
Tú no sabes lo que se siente que te despierten con un beso y te susurren “te quiero mucho mami”.
Tampoco sabes la adrenalina que se vive al ver a mi hijo lograr algo nuevo y la satisfacción al verlo aprender algo nuevo cada día, por creer que te embarcabas en una nueva aventura, te estas perdiendo las mejores aventuras de tu hijo y sobre todo los mejores momentos.
No te puedo negar que el miedo en mi esta latente por que no soy perfecta y puedo cometer muchos errores con mi hijo pero estoy completamente Segura que mi padre Dios no me deja ni me dejará, de su mano y como hasta ahora me ha dado las fuerzas para llevar los dos papeles de “PADRE Y MADRE" lo seguirá haciendo hasta el último día, para poder hacer de mi hijo,una persona de bien.
No te reprocho nada, por que con el hecho de estar sin el ya tienes suficiente, sólo quiero agradecerte por no seguir a nuestro lado para arruinarnos la vida, por dejarme ser una “MADRE SOLA” y así tener el amor de mis hijo, solo para mi.
Y no te preocupes que no le hablaré mal de ti, pero tampoco bien por que no mereces ni siquiera que mencione tu nombre, solo le diré lo que necesite saber.
De ti depende la constancia que tengas en la vida de mi hijo y como te vea, el “Respeto” te lo ganas tú, no se lo puedo imponer yo.
Que Dios te bendiga y que la vida te de lo que te mereces y te has ganado a pulso con tus acciones, por que nosotros escribimos nuestro propio destino y recibimos lo que damos.
Espero que aún sigas pensando que tomaste la mejor decisión.

Reflexión de padres : Carta a un hijo

Una hermosa reflexión a modo de carta sobre ser padres y sobre cómo tratamos a nuestros hijos. La encontramos en Facebook y quisimos compartirla en el blog. Si te gustó, no olvides compartirla en tu muro.

Reflexión de padres : Carta a un hijo

Reflexión de padres : Carta a un hijo

Era una mañana como cualquier otra. Yo, como siempre, me hallaba de mal humor.

Te regañé porque te estabas tardando demasiado en desayunar, te grité porque no parabas de jugar con los cubiertos y te reprendí porque masticabas con la boca abierta.

Comenzaste a refunfuñar y entonces derramaste la leche sobre tu ropa. Furioso te levanté por el cabello y te empujé violentamente para que fueras a cambiarte de inmediato.

Camino a la escuela no hablaste. Sentado en el asiento del auto llevabas la mirada perdida. Te despediste de mi tímidamente y yo sólo te advertí que no te portaras mal.

Por la tarde, cuando regresé a casa después de un día de mucho trabajo, te encontré jugando en el jardín. Llevabas puestos tus pantalones nuevos y estabas sucio y mojado.

Frente a tus amiguitos te dije que debías cuidar la ropa y los zapatos; que parecía no interesarte mucho el sacrificio de tus padres para vestirte. Te hice entrar a la casa para que te cambiaras de ropa y mientras marchabas delante de mi te indiqué que caminaras erguido.

Más tarde continuaste haciendo ruido y corriendo por toda la casa.

A la hora de cenar arrojé la servilleta sobre la mesa y me puse de pie furioso porque no parabas de jugar. Con un golpe sobre la mesa grité que no soportaba más ese escándalo y subí a mi cuarto.

Al poco rato mi ira comenzó a apagarse.

Me di cuenta de que había exagerado mi postura y tuve el deseo de bajar para darte una caricia, pero no pude. Cómo podía un padre, después de hacer tal escena de indignación, mostrarse sumiso y arrepentido?

Luego escuché unos golpecitos en la puerta. 'Adelante' ... dije, adivinando que eras tú. Abriste muy despacio y te detuviste indeciso en el umbral de la habitación.

Te miré con seriedad y pregunté: ¿Te vas a dormir? ... ¿vienes a despedirte?

No contestaste. Caminaste lentamente con tus pequeños pasitos y sin que me lo esperara, aceleraste tu andar para echarte en mis brazos cariñosamente.

Te abracé ..... y con un nudo en la garganta percibí la ligereza de tu delgado cuerpecito.

Tus manitas rodearon fuertemente mi cuello y me diste un beso suavemente en la mejilla.

Sentí que mi alma se quebrantaba.

'Hasta mañana papito' me dijiste.

¿Qué es lo que estaba haciendo?

¿Por qué me desesperaba tan fácilmente?

Me había acostumbrado a tratarte como a una persona adulta, a exigirte como si fueras igual a mí y ciertamente no eras igual.

Tu tenias unas cualidades de las que yo carecía: eras legítimo, puro, bueno y sobretodo, sabias demostrar amor.

¿Por qué me costaba tanto trabajo?,

¿Por qué tenía el hábito de estar siempre enojado?

¿Qué es lo que me estaba aburriendo?

Yo también fui niño.

¿Cuándo fue que comencé a contaminarme?

Después de un rato entré a tu habitación y encendí con cuidado una lámpara.

Dormías profundamente.

Tu hermoso rostro estaba ruborizado, tu boca entreabierta, tu frente húmeda, tu aspecto indefenso como el de un bebé.

Me incliné para rozar con mis labios tu mejilla, respiré tu aroma limpio y dulce.

No pude contener el sollozo y cerré los ojos.

Una de mis lágrimas cayó en tu piel. No te inmutaste.

Me puse de rodillas y te pedí perdón en silencio.

Te cubrí cuidadosamente con las cobijas y salí de la habitación...

Algún día sabrás que los padres no somos perfectos, pero sobre todo, ojalá te des cuenta de que, pese a todos mis errores, te amo más que a mi vida.