Frase para padres #1

Las joyas más preciosas que jamás tendrás alrededor de tu cuello son los brazos de tu bebé.

Frase para padres #2

El único vínculo irrompible en la tierra es el de una madre y su bebe.

Frase para padres #3

El amor a primera vista es el que tienes por tu bebé. Caes tan fuerte que no te puedes levantar de nuevo.

Frase para padres #4

Cada bebé recién nacido es un tipo diferente de flor y todos juntos hacen de este mundo un jardín hermoso.

Frase para padres #5

No supe cuánto amor puede contener mi corazón hasta que alguien me llamó mamá.

martes, 19 de noviembre de 2019

Alternativas al gas natural


Alternativas al gas natural

Mucha gente está acostumbrada al uso del gas a nivel de vivienda. El hecho de que el suministro de gas natural no alcance a la totalidad del territorio hace que mucha gente siga usando bombonas de butano o gas propano como fuente de energía para la calefacción, la cocina o el agua caliente de sus hogares.

Bombonas de gas propano y butano

Era la alternativa más popular al gas natural cuando su uso no estaba muy extendido y aunque cada vez es menos común en España, aún hay lugares donde se usan dichos sistemas de gas, que consisten en la extracción de la energía contenida dentro de un recipiente.

El coste del cambio a una instalación eléctrica que permita usar electricidad para estos sistemas es algo caro por lo que la gente sigue usando butano o propano cuando no llega el gas natural.

Estos envases son distribuidos por unas pocas compañías proveedoras con quienes se puede contratar dicho servicio para poder adquirir las bombonas, disponibles tanto en estaciones de servicio como a domicilio según las condiciones específicas de cada empresa.

Gas butano

En la actualidad no quedan demasiadas empresas que comercialicen bombonas de butano, y tampoco tienen una gran variedad al usuario.

Pese a que el precio del butano está regulado por ley, las compañías utilizan como excusa cualquier cambio en la bombona para modificar los precios. Las compañías tienen la libertad de crear sus propios formatos y aplicar precios libres en función a las características de cada uno de ellos.

Diferencias entre el gas butano y el gas natural

     El gas butano es altamente inflamable, por lo que es menos seguro que el gas natural
     El suministro de gas natural es, salvo circunstancias excepcionales, continuo. El problema del butano es que va en bombona y hay que cambiarla al acabarse. Si no estamos atentos, podemos quedarnos sin butano.
     El gas butano es una buena alternativa para usos puntuales.
     El gas natural debe estar conectado a la red pública mientras que el gas butano es fácil de transportar.

Gas propano

Pese a que anteriormente sólo existía el formato bombona, en la actualidad el propano puede ser a granel o canalizado, lo que termina con el problema de las bombonas (tener que estar atento a cuándo se acaba para no quedarnos sin él).

Por otro lado, los envases actuales de gas propano disponibles en España son más limitados aún que los de butano y sus precios están por encima de ellos.

Diferencias entre el gas propano y el gas natural

     El gas propano es la fuente de energía principal en viviendas de entornos rurales donde no hay instalaciones para el gas natural.
     Es necesaria la equipación e instalación del gas natural para poder darlo de alta mientras que el gas propano se vende en envases o a granel.
     La factura del gas natural viene cada mes independientemente del consumo del usuario mientras que el gas propano depende del uso que se le dé.
     No hay que estar pendiente para obtener suministro de gas natural pero sí hay que prever con antelación el suministro del gas propano.
     El gas propano es una buena alternativa para hogares que necesiten calefacción para grandes dimensiones de vivienda.
     El gas propano es más caro que el gas natural e incluso está por encima del gas butano.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Las fuentes de energía del futuro

Las fuentes de energía del futuro

El cambio hacia fuentes de energía más renovables y sostenibles es un hecho. La firma de los Objetivos de Desarrollo Sostenible inició una carrera a contrarreloj para cumplir los objetivos de la Agenda de 2030 y buscar un mundo más limpio.

Biomasa

Los biocombustibles o biomasa liberan energía química al quemarse y producen calor o sub combustibles del tipo alcohólico, como el etanol. Si bien es renovable, no es del todo limpia puesto que su quema produce CO2. Estas consecuencias se tratan de paliar plantando árboles de rápido crecimiento y otros arbustos que “limpien” en ambiente y luego sirvan de materia prima para la biomasa.

Carbón

Le debemos a este combustible fósil la revolución industrial y quedan depósitos diseminados por todo el mundo, que dan para continuar quemándolo durante unos 300 años más (este cálculo se basa en dos factores: la cantidad “conocida” de este material y el ritmo de consumo actual).

La abundancia del carbón lo hace relativamente barato, pero las consecuencias de su quema son muy predecibles y conocidas: el nitrógeno y azufre liberados contaminan el agua y se transforman en lluvia ácida, produce ingentes cantidades de CO2 y sus residuos y subproductos polucionan el aire.

Hidrógeno

El Hidrógeno sería la fuente de unas pilas de combustible que únicamente tendrían como residuo el vapor de agua. El problema radica en que este elemento está asociado a otros átomos (como en el caso del agua) y para conseguirlo en estado puro es necesario recurrir a otros combustibles a menudo de origen fósil. A ello se suma el inconveniente de que para almacenarlo se debe hacer a muy alta presión, por lo que se necesitan grandes tanques especiales.

Conversión Térmica Oceánica (OTEC)

     De ciclo cerrado: con el calor del mar se hacen hervir determinados líquidos que posean un punto bajo de ebullición (por ejemplo el amoníaco) y ese calor hace funcionar turbinas de generación eléctrica. El vapor residual se enfría con agua de mar más fría.

     De ciclo abierto: se usa el agua caliente directamente para convertirla en vapor de baja presión y generar energía con ella. Luego se enfría por condensación y produce agua dulce.

     De Ciclo híbrido: se usa un “OTEC” de ciclo cerrado para generar electricidad, que se reutiliza para crear un entorno de baja presión que hará funcionar el ciclo abierto.

Eólica

Por ahora esta fuente de energía es muy dependiente: si no sopla el viento no hay producción pues los aerogeneradores no se mueven. Una opción que los científicos estudian con ahínco es la de los aerogeneradores flotantes (unos globos los elevarían y los cables servirían de soporte y vía de recepción a la vez) que se colocarían a más de 5000 metros, donde el flujo de aire es constante. Esto resolvería el problema de la contaminación paisajística (o crearía uno nuevo) y de la amenaza a las aves que representan las aspas, pero podrían resultar peligrosos para la aviación.

Hidroeléctrica

El 20% aproximadamente de la energía que se usa a nivel mundial proviene de esta fuente, que aprovecha la energía cinética de las aguas (tanto de saltos, como de corrientes de ríos y/o de las mareas) para transformarla en electricidad.

El problema es que las represas hidroeléctricas son generadoras de residuos tales como el metano o el CO2 (en cantidades alarmantes según algunos científicos), que provienen de la descomposición de los materiales vegetal y animal que quedan sumergidos.

Petróleo

Pese a que es muy usado, su grado de contaminación, la generación de sus derivados o la larga vida de varios de sus subproductos, además de los derrames y del consiguiente daño ecológico que estos conllevan son un gran handicap.
Sus derivados como el gas natural, el propano o el butano son la fuente de energía más usada a nivel de hogar.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Niños y accidentes

En vacaciones los niños pasan más tiempo jugando en casa y es cuando más posibilidades tienen de accidentarse, como padres debemos reaccionar al momento y saber que hacer para que una pequeña lesión no se vuelva un gran problema en su salud.
Los accidentes más frecuentes de los niños en casa son las caídas, los golpes, cortes, quemaduras y ahogamientos. Siempre es mejor llamar al pediatra antes de ir a la sala de emergencias, excepto en los accidentes de vida o muerte. Al hablar con el pediatra, él podrá orientarte sobre qué hacer para tratar la lesión o bien aconsejarte que lleves a tu hijo al hospital.
Es importante conocer y comprender los comportamientos de nuestros hijos para poder anticipar y prevenir los riesgos de accidentes. Un accidente con los pequeños no es una fatalidad, es ausencia de prevención. A continuación algunas recomendaciones:

Niños y accidentes

¿POR QUÉ UN NIÑO PEQUEÑO PUEDE ACCIDENTARSE?
Por las condiciones de riesgo del ambiente en que se encuentra, por los descuidos o la ausencia de los adultos y por los comportamientos propios de cada edad:

De 1 a 2 años:
  • Todo lo toca y se lo lleva a la boca.
  • Le atraen mucho los objetos que sobresalen, los huecos y las hendiduras. Los enchufes y tomacorrientes los explora e intenta introducir objetos en ellos.
  • Inicia la deambulación: gatea, camina y se trepa. Luego corre y salta.
A los 3 años:
  • Los adultos creen que pueden darle responsabilidades que no están en condiciones de cumplir (quedarse sólo, cuidar hermanos menores, etc.). Esta confusión es un factor de riesgo.
  • No sabe reconocer los peligros, no puede aún aprender y poner en práctica las normas de seguridad.
  • Le gusta imitar a los adultos.
A los 4 y 5 años:
  • Tiene gran curiosidad por máquinas y aparatos que lo atraen y entretienen.
  • No sabe reaccionar ante el peligro o puede hacer lo contrario a lo conveniente (se esconde en su cama en un incendio o se queda inmóvil).
  • Se entusiasma con su juego y se descuida (cruza la calle sin mirar tras una pelota).
PRECAUCIONES IMPORTANTES:
Productos tóxicos y medicamentos
Siempre hay que mantener fuera del alcance de los niños: detergentes, lejías, tintes, pinturas, insecticidas, colonias, cosméticos, etc. Es recomendable guardar estos productos bajo llave. En ningún caso se deben guardar en frascos o botellas de alimentos, ya que los niños podrían confundirlos.
  • Asfixia: Los niños pequeños se llevan todo a la boca, hay que controlar todo aquello que puedan tragarse, por ejemplo, las piezas pequeñas de los juguetes. Hay que tener cuidado con las bolsas de plástico, ya que al jugar los niños se pueden ahogar. Cuida que mientras se hace el aseo del hogar, no se dejen cubetas llenas de agua por la casa, un bebé que sabe gatear puede acercarse y sumergir su cabeza por accidente. Jamás hay que dejarlos solos en la tina de baño o en la alberca. Aunque un niño ya sepa nadar es muy importante la supervisón de un adulto.
  • Quemaduras: Cuanto menos pisen la cocina, mejor. Evita dejar al alcance de los niños cazos o sartenes con líquidos calientes. Cuando los niños se expongan al sol hay que evitar una exposición excesiva, que tomen el sol cuando van paseando ya que ello les aporta numerosas vitaminas, pero con una crema protectora recomendada por el pediatra.
  • Caídas: Las terrazas, balcones y azoteas son muy peligrosas para los niños, no es un lugar de juegos indicado. Hay que impedir dejar a su alcance muebles u objetos que les permitan trepar.  Hay que enseñarles a que no se asomen por las ventanas o balcones.
  • Objetos cortantes: Los cuchillos, tijeras y otros objetos cortantes deben estar siempre fuera de su alcance. También hay que observarlos cuando juegan con algún objeto que al romperse pueda cortarles.
  • Descargas eléctricas: Los aparatos eléctricos y cables deben estar bien protegidos. Los enchufes, con toma de tierra y empotrados. Hay que evitar dejar los aparatos eléctricos encendidos (planchas, radiadores, estufas).
  • El fuego: Si en casa tienes chimenea, ponle un muro de protección. Hay que impedir que el niño juegue con cerillas, mecheros o líquidos inflamables (alcohol, gasolina). Si hay fumadores en casa, que no olviden apagar bien los cigarrillos.
  • Los accidentes de tráfico: Hay que enseñarle a cruzar los semáforos cuando estén en verde, a que mire a ambos lados antes de cruzar y que lo haga siempre por los pasos de peatones, con tranquilidad. En cuanto a los padres, hay que recordar que cuando viajan en coche los niños siempre deben de ir en las sillas de seguridad adaptadas a su peso y estatura.
PARA REFLEXIONAR
Un accidente siempre tiene una historia previa que lo facilita y es fundamental reconocerla para cambiar a tiempo hábitos y comportamientos para evitar que sucedan. Las medidas de prevención requieren educación, ingenio, constancia, responsabilidad, participación y compromiso de los padres y de toda la comunidad. Cuando son muy pequeños los niños son capaces de empezar a entender el lenguaje, por lo cual se debe iniciar la enseñanza para el aprendizaje del control y del auto-cuidado.

viernes, 1 de noviembre de 2019

La culpa de ser madre

Un hermoso post para reflexionar que encontramos en las redes sociales y queremos compartirlo con todas las madres del mundo: La culpa de ser madre.

La culpa de ser madre

La culpa de ser madre

La culpa.... esa amiga nueva que llegó cuando me convertí en mamá 

"Mientras dormías, te di un beso en la frente y respiré cansada.
Te acaricié el pelo y te olí, como hacen los animales con sus cachorritos.
En ese segundo, me volvió el alma al cuerpo.
Recuperé la calma, y así, con la cabeza más cuerda, me arrepentí.
De ese grito, de esa cara de enojada.
De tantas cosas que te había dicho durante el día.
Mientras dormías, me reencontré con la culpa,
esa vieja enemiga que tanto conozco y no puedo, todavía, eliminar de mi vida.
Cerré los ojos y respiré profundo.

Me reproché haber perdido, una vez más, la paciencia tan rápido.
Porque en ese instante, mientras dormías,
tu berrinche no parecía tan grave,
ni tu demanda tan incomprensible.

Con la luz semi apagada y tus ojos cerrados,
fue tan fácil ver lo chiquito y frágil que eres,
y lo mucho que me necesitas.

Rogué al universo despertarme distinta.
Deseé convertirme en una mejor mamá para ti
Más amable, más paciente.
Y en ese instante, mientras dormías, decidí empezar conmigo.

Me abracé y me hablé con cariño.
«No lo estás haciendo tan mal», me dije.
Y me acordé.
No todo habían sido gritos y retos.
Durante el día también te había dicho que te quería, más de una vez.
Te había abrazado y consolado después de esa gran caída.
Me había sentado en el piso a jugar.
Había tenido paciencia y me había reído.
No siempre, pero sí muchas veces.

Te di otro beso en la frente y respiré, un poco menos cansada.
«Te quiero, siempre», dije en voz baja.
Y esa noche, mientras dormías, me fui de tu cuarto con ganas de volverlo a intentar".

Autor: Belén Lopez Medus