Frase para padres #1

Las joyas más preciosas que jamás tendrás alrededor de tu cuello son los brazos de tu bebé.

Frase para padres #2

El único vínculo irrompible en la tierra es el de una madre y su bebe.

Frase para padres #3

El amor a primera vista es el que tienes por tu bebé. Caes tan fuerte que no te puedes levantar de nuevo.

Frase para padres #4

Cada bebé recién nacido es un tipo diferente de flor y todos juntos hacen de este mundo un jardín hermoso.

Frase para padres #5

No supe cuánto amor puede contener mi corazón hasta que alguien me llamó mamá.

sábado, 10 de abril de 2021

Benditas sean las amigas que permanecen cuando nuestros hijos llegan

Un excelente texto que encontramos en Facebook y queremos compartirlo con ustedes en nuestro blog Mi Bebé.

Se titula "Benditas sean las amigas que permanecen cuando nuestros hijos llegan" y es un texto sobre    amistad y maternidad escrito de manera anónima.

Si te gustó, no olvides compartir en tus redes sociales y seguirnos en las nuestras para ver más.
Te invitamos a compartir este texto con esas amigas que estuvieron contigo en toda la etapa del embarazo y que siguen a tu lado hasta el día de hoy.

Benditas sean las amigas que permanecen cuando nuestros hijos llegan

Benditas sean las amigas que permanecen cuando nuestros hijos llegan

Benditas sean las amigas que permanecen cuando nuestros hijos llegan.

Que aceptan la disponibilidad tan pequeña de tiempo.

Que te llaman para un café aunque sepan que de hecho nadie tomará el café, corriendo detrás de pequeños.

Que escuchan nuestras infinitas quejas aunque no puedan entenderlos, sólo para dejar nuestra carga más ligera.

Benditas sean porque pocas son.

Ellas, que entienden que los encuentros serán marcados por la rígida regla " tiene espacio kids?".

Que perdonan los mensajes contestadas semanas después - o nunca contestados. Que encuentran el equilibrio perfecto entre respetar nuestros no, pero insistir por nuestros sí.

Por sacar los adornos de vidrio antes de que lleguemos a sus casas.

Por perdonar nuestras ausencias en fechas importantes.

Por venir a visitarnos "para hablar" aunque ambas sepamos que de hecho ninguna frase será dicha sin interrupción.

A mis amigas que hoy van al cine a ver infantiles conmigo - porque esa es nuestra posibilidad de estar juntas. A mis amigas que se sientan en el espacio kids del centro comercial para hablar - porque ese es el lugar donde podemos tener más tiempo.

A mis amigas que no tienen hijos, y aún así, entienden con tanto amor todo lo que los míos significan, y por eso siguen acogiendo mis faltas: gratitud.

Carta a mi bebé en el cielo

Si pudiera ir atrás en el tiempo te diría tantas cosas que jamás pude, te abrazaría tan fuerte como fuese posible y te diría con los ojos cuando te quiero y lo importante que fuiste (eres) en mi vida. Me encantaría darte toda mi energía para que pudieras salir de la lucha a la que te enfrentaste y que no pudiste vencer. Sé que lo intentaste para no dejarme aquí sin ti, sé cuanto te aferraste a la vida, te rogaría que lo hubieras hecho más aún, pero es egoísta.

Si hubiera sabido que la vida que venía no se ponía mal sino mejor, te habría dado parte del tiempo que me han asignado para que siguieras robando sonrisas, y viviendo con esa magia tan propia de ti. Si hubiera podido pedir un deseo, habría deseado que no te fueras, que te quedaras y estuvieras conmigo, físicamente.

Si tan solo pudiera enviarte una carta al cielo, te escribiría todo lo que me enseñaste con tu ausencia corporal, te contaría de mi vida, aunque sé que estás al tanto de ella, y por eso más te preguntaría de la tuya: ¿Cómo es allá? ¿Estás feliz? ¿Me extrañas tanto como yo a ti?. También mandaría saludos a los que te acompañan y te diría que, por favor, le digas a aquel que hizo que te fueras, que no me quite a nadie más.

Me encantaría preguntarte tantas cosas, ¿Estoy haciendo bien las cosas? ¿Me sigues aceptando como soy? ¿Estarías orgulloso de mí? ¿Sonreirías cuando te cuente mis tonterías? ¿Qué me aconsejarías cuando te cuente mis problemas? ¿Estarías feliz de saber que he logrado muchas cosas que soñaba de niña?

Son demasiadas preguntas que jamás tendrán una respuesta, al menos no una tangible. Porque sé que he cambiado, que muchas veces he hecho cosas de las que seguro no estarías orgulloso, han sido muchos años de errores terribles.

Todos los días ruego para soñar contigo y que al menos ahí puedas decirme si estoy haciendo todo bien, me gusta que aparezcas cuando más necesito un consejo, porque siempre estás en mi mente. Aunque suene cursi siempre te llevo conmigo de miles de maneras, pero mi parte favorita del día es caminar sola y conversar contigo, aunque no me respondas.

Gracias por estar. Porque aunque pasen los años, te sigo sintiendo tan fuerte como ayer. Mi ejercicio del día es recordar con detalles todo lo que pasamos juntos porque no quiero olvidar nada, me da miedo que llegue el momento en el que de alguna manera empiece a olvidar cosas. Gracias porque sé que estás, aunque físicamente te hayas ido. Tuviste la oportunidad de irte y aún así sigues tan presente como antes.

En mi pecho guardo todo el amor del mundo, el amor mas fuerte lo guardo para ti mi niño en el cielo, guardo tus fotos como lo mas sagrado. Yo pude sentirte tocarte y hasta besarte. El momento mas intimo de mi vida fue contigo hijo adorado. Tu hermoso nombre representa lo que eres en mi vida, toda la fuerza que me diste con tu pequeño gran corazón, el mundo no era suficiente escenario para ti. Estas mucho mejor en el cielo, pero algún día tus hermanas y yo volveremos a reunirmos allá arriba si nos das un lugar en tu templo de inmenso amor.

En donde quiera que estés, se que estás feliz como lo hiciste acá hasta el ultimo minuto, cuando cerraste esos hermosos ojitos tiernos y esa sonrisa en tu rostro de ángel son las imágenes que guardo en mi memoria, sólo espérame que algún día llegaré para bailar y comer chocolates contigo.

Carta a mi bebé en el cielo

En memoria de: MVOC

Fuente: Facebook

Tener un hijo nos cambia la vida


Un excelente texto que encontramos en Facebook y queremos compartirlo con ustedes en nuestro blog Mi Bebé.

Se titula "Tener un hijo nos cambia la vida" y es un texto sobre la maternidad. Este texto fue escrito de manera anónima y creemos que vale la pena leerlo y regalárselo a aquellas mujeres que son madres por primera vez y están viendo contra qué se van a enfrentar.

Si te gustó, no olvides compartir en tus redes sociales y seguirnos en las nuestras para ver más artículos sobre maternidad y paternidad.

Tener un hijo nos cambia la vida

Tener un hijo nos cambia la vida

Si. Es verdad.

Tener un hijo nos cambia la vida.

La revoluciona en su totalidad.

La maternidad es lo más parecido a un tsunami.

Cuando te atraviesa, no saldrás siendo la misma.

Cuando esa ola gigante te pasa por encima, no entenderás dónde estas.

Te sentirás perdida.

Es verdad. Nos cambia la vida.

Tanto que a veces sentimos terror.

Tanto que deseamos volver a aquella vida que solíamos tener.

Tanto que nos asusta la ambivalencia.

Tanto que angustia.

Tanto que duele.

Claro que nos cambia la vida.

Si sabremos darle sentido a aquello que lo tiene.

Si utilizaremos el tamiz de la maternidad para preservar y cuidar aquello que nos hace bien e interesa.

Si experimentaremos que el amor a un hijo es el más grande que hay.

Si estaremos cara a cara con el paso despiadado del tiempo.

Si verlos crecer nos enfrentará a nuestra propia finitud.

Si seremos conscientes de las consecuencias de nuestras decisiones y actos.

Si intentaremos ser cada día una mejor persona.

Si tendremos que aprender a convivir con nuestras limitaciones y aceptar las ajenas.

Si tendremos que aprender a cuidar de una misma para cuidar a otro.

Si. Cuanta razón tenían.

Tener un hijo, definitivamente, te cambia la vida.

Historia de una madre que protege y enseña los límites de su cuerpo a su hija

Un hombre adulto se cierne detrás de mi hija de tres años. Ocasionalmente él le pincha o le hace cosquillas y ella responde retrocediendo. Cada vez más pequeño con cada avance no deseado. Imagino que intenta ser lo suficientemente ligera como para deslizarse de su asiento de refuerzo y deslizarse debajo de la mesa.

Cuando mi madre ve esta escena, ella ve diversión juguetona. Un abuelo comprometido con su nieta.

"Mae" El tono de mi voz corta a través de la cena familiar reuniéndose. Ella no me mira.

"Mae" Empiezo de nuevo. "Puedes decirle que no Mae. Si esto no está bien, podrías decir algo como, Abuelo, por favor, retrocede, me gustaría tener un poco de espacio para mi cuerpo."

Mientras digo las palabras, mi padrastro, el bulldog, se inclina un poco más cerca, flotando justo encima de su cabeza. Su tenebrosa sonrisa se burla de mí mientras mi hija acorde con su marco de 15 kilos esperando escapar de sus cosquillas y aliento caliente.

Me repito con un poco más de fuerza. Finalmente se asoma a mí.

"Mamá. ... Puedes decirlo?"

Sorpresa. Una niña de tres años no se siente cómoda defendiéndose contra un hombre adulto. Un hombre que ha declarado que ama y cuida de ella una y otra vez, y sin embargo, está aquí mostrando preocupación cero por sus deseos sobre su propio cuerpo. Me preparo para la batalla.

"Papá! Por favor, retrocede! Mae quiere algo de espacio para su cuerpo."

Mi voz es firme, pero alegre. Él no se mueve.

"Papá. No debería pedírtelo dos veces. Por favor, retrocede. Es incómodo para Mae."

"Oh, relájate," dijo, despeinando su pelo rubio.

El patriarcado está de pie, condescendiendome en mi propia puta cocina. "Solo estamos jugando." 

"No. Estabas jugando. Ella no lo estaba. Ella ha dejado claro que le gustaría algo de espacio, ahora por favor, retrocede."

"Puedo jugar como quiera con ella." dice él, mientras alisa su postura.

Mi pecho se apreta. Los pelos decolorados en mis brazos están en atención mientras este hombre, que ha sido mi figura paterna durante más de tres décadas, entra en el ring de batalla.

"No. No, no puedes jugar como quieras con ella. No está bien ′′divertirse′′ con alguien que no quiere jugar."

Abre la boca para responder pero mi rabia es palpable a través de mi respuesta medida. Me pregunto si mi hija puede sentirlo. Espero que ella pueda.

Se retira al salón y mi hija me mira fijamente. Sus ojos, una estrella de azul y avellana, brillan con admiración por su mamá. El dragón ha sido asesinado (por ahora). Mi propia madre está en silencio. Ella se niega a hacer contacto visual conmigo.

Esta es la misma mujer que me cerró cuando le conté sobre una agresión sexual que recientemente había llegado a reconocer.

Esta es la misma mujer que fue secuestrada por extraños mientras caminaba a casa una noche. Luchó y gritó hasta que la expulsaron. Que le lastimaron el tobillo y la dejaron con toda una vida de dolor físico y emocional.

Esta es la misma mujer que no dijo nada, que no podía decir nada cuando su jefe y sus amigos la acosaron sexualmente durante años.

Esta es la misma mujer que se casó con uno de esos amigos.

Cuando mi madre ve esta escena, ve a su hija exagerando. Ella me ve haciendo un gran problema de la nada. Sus preocupaciones residen más en mantener el statu quo y acunar el ego tóxico de mi padrastro que en proteger a la niña de tres años encogida frente a ella.

Cuando veo esta escena, estoy consternada. Mi propia fuerza y negativa a mantener la calma es el resultado de cientos, probablemente miles de años de mujeres maltratadas, y sus protestas ignoradas. Es el resultado de ver a mi propia madre sufrir en silencio a manos de demasiados hombres. Es el resultado de mi propio maltrato y mi solemne promesa de ser parte de terminar este ciclo.

Sería tan fácil ver a una niña pequeña siendo enseñada en que sus deseos no importan. Que su cuerpo no es suyo propio. Que hasta las personas que ama la maltraten y la ignoren. Y todo esto está ′′bien′′ en el nombre de otras personas, hombres, divirtiéndose.

Pero lo que veo en vez de eso es una niña pequeña viendo a su mamá. Veo a una niña pequeña aprendiendo que su voz sí importa. Que sus deseos sí importan. Veo a una niña pequeña aprendiendo que se le permite y se espera que diga que no. La veo aprendiendo que esto no está bien.

Espero que mi madre esté aprendiendo algo también.

Luchando contra el patriarcado un abuelo a la vez.

Historia de una madre que protege y enseña los límites de su cuerpo a su hija

Por Lisa Norgren

Foto: TheGuardian

domingo, 28 de marzo de 2021

La mirada de un padre durante el embarazo

Un hermoso texto que encontramos en una cuenta de Instagram junto a esta foto y queremos compartirlo con ustedes en nuestro blog Mi Bebé.

Se titula "La mirada de un padre durante el embarazo" y es un texto que muestra la mirada de un padre con respecto a su mujer. Fue escrito por el usuario de Instagram Facu Camacho que tiene unas reflexiones de amor increíbles para leer, compartir y recomendar. Pueden buscarlo en Instagram como facuucamacho y disfrutar de sus textos que son una invitación a pensar en el amor y en las relaciones entre hombres y mujeres.

Si te gustó, no olvides compartir en tus redes sociales y seguirnos en las nuestras para ver más.

Esperamos tus comentarios debajo. ¿Qué opinas? 

Comenta debajo, queremos leerte.

La mirada de un padre durante el embarazo

La mirada de un padre durante el embarazo

Ella tenía un solo miedo, no era el dolor del parto y mucho menos los efectos secundarios como las náuseas.

Su miedo era que dejara de mirarla de la misma manera que la miro, miedo de que cuando la barriga creciera perdiera el encanto.

Y ella tenía razón, bueno, ya no la miraba como antes.

Mi mirada cambió, mi pasión por ella se triplicó hombre, en la buena, no tenía felicidad más grande que verla embarazada.

Oh, es la madre de mi hijo!!!

Mi cuidado hacia ella fue mucho, a veces creo que exageré pero no, yo solo me moría de preocupación incluso no quería que nada, nada la lastimara, incluso de los mosquitos yo la protegía. jaja

El marido baboso?

Así que yo era un baboso y un empleado, le hacía todo a esa mujer, en realidad, todavía lo hago.

Pero en su embarazo, la ayudaba hasta ponerse las bragas.

Sé que parece que he sido exagerado en su embarazo, pero cuando seas padre lo entenderás!

domingo, 7 de marzo de 2021

La pintura de vientre fluorescente

La mayoría de las mujeres en las últimas etapas del embarazo pasan mucho tiempo mirando su enorme e hinchada panza. Sobre todo, porque el amor de sus vidas está ahí. Algunas pueden estar añorando el día en que puedan ponerse sus propios zapatos (o al menos ver sus pies sin la ayuda de un espejo); otras podrían preguntarse cómo se supone que el tamaño de lo interno realmente pasa a ser externo, porque de repente parece ridículo. Pero algunas, aparentemente, miran fijamente mientras intentan decidir qué pintar sobre su pancita.

La pintura de vientre fluorescente es la gran novedad en el embarazo, con un número creciente de mujeres embarazadas que deciden celebrar la increíble hazaña del crecimiento humano que su cuerpo está haciendo, pintando hermosas obras de arte con pintura para cuerpo fluorescente.

El atractivo de esta nueva tendencia consta de tres razones principales: el diseño a medida, algo que es particularmente importante para las futuras mamás, ya sea durante el embarazo o antes; el acto de ser fotografiadas profesionalmente y tener algo para recordar; y el hecho de ser mimadas y ser foco de atención en las últimas etapas del embarazo.

En esta galería de fotos, te mostramos algunas ideas de body painting fluorescentes en mujeres embarazadas, el bellypainting y sus beneficios, sumados a la nueva tendencia de la pintura fluorescente que mezcla maternidad y moda.

Si te gustaron estas ideas de futuras madres y el arte del bodypainting, no olvides compartir en tus redes sociales y seguirnos en las nuestras para ver más artículos sobre maternidad.

La pintura de vientre fluorescente

La pintura de vientre fluorescenteLa pintura de vientre fluorescente

La pintura de vientre fluorescenteLa pintura de vientre fluorescente

La pintura de vientre fluorescenteLa pintura de vientre fluorescente

La pintura de vientre fluorescenteLa pintura de vientre fluorescente

La pintura de vientre fluorescenteLa pintura de vientre fluorescente

La pintura de vientre fluorescenteLa pintura de vientre fluorescente

La pintura de vientre fluorescenteLa pintura de vientre fluorescente

La pintura de vientre fluorescenteLa pintura de vientre fluorescente

domingo, 21 de febrero de 2021

La verdad de la maternidad

A veces me gustaría poder quedarme en una fiesta sabiendo que no me tengo que levantar temprano al día siguiente.

A veces me gustaría quedarme un domingo viendo películas en casa en pijama.

A veces extraño los días de dormir toda la noche.

Y luego logro ir al cine y me encuentro a mí misma viendo las fotos que les tomé a mis hijos durante el día. Y voy a una fiesta y me la paso hablando de ellos y de como me hacen reír.

Y mi papa se los lleva una tarde y yo muero por abrazarlos y hablar con ellos.

Y la verdad es que me doy cuenta que ser mamá es las dos, la luz y la sombra, cuando morimos por tener un momento para sentarnos solas a descansar, pero también cuando corremos y jugamos a atraparlos toda la tarde.

Cuando estamos tan cansadas que añoramos dormir sin despertarnos toda la noche y cuando nos quedamos despiertas revisando que a nuestro hijo no le suba la temperatura.

Ser mamá es las dos, es por eso que es tan mágico ser mamá porque la sombra no existe sin la luz.

Al aceptar y reconocer los momentos que se nos dificulta nuestra maternidad, descubrimos y valoramos nuestra luz de madres.

Y lo único que necesito decirte, es que está bien y es normal añorar el día en que los baños largos eran la norma y que si querías podías tomarte el tiempo de rasurarte las piernas tranquila, sin sentir la histeria que tu peque de tres años encontró las tijeras escondidas y está experimentando un nuevo corte de pelo.

Está bien desear simultáneamente estar con tus hijos y al mismo tiempo desear estar en una playa sin tus hijos, tomando margaritas.

Está bien ser la persona más feliz de la tierra cuando tus hijos por fin se duermen, pero sentirte triste cuando no pudiste llegar a acostarlos a darles el beso de buenas noches.

Está bien extrañar como era tu vida antes de ser mamá y la enorme libertad e independencia con la que vivías y que dabas por sentado.

Al aceptar y reconocer los momentos que se nos dificulta nuestra maternidad, descubrimos y valoramos nuestra luz de madres.

Basta de ocultar la verdad y vender la maternidad como un cuento de hadas. Hay momentos de grandes felicidades y satisfacciones pero también hay momentos de frustración y desesperación y por eso hay tanto aprendizaje.

una madre es